Francesc Escánez – Atlántida Travel
Francesc Escánez: “Para el viajero español, comer bien no es un añadido: es una parte central del viaje”
El fundador de la agencia de viajes Atlántida Travel lleva más de dos décadas dedicado a una forma de entender el viaje que tiene poco que ver con el paquete estándar y mucho con el detalle, el criterio y la experiencia real. Atlántida nació en 2002 y, desde Barcelona, ha ido consolidando un modelo basado en el conocimiento directo de los destinos, el trato personalizado y una idea del lujo menos obvia y más afinada. Acertar con el hotel, con el ritmo, con el guía y, por supuesto, con la mesa.
Antes de poner en marcha su propio proyecto, ya venía del sector, algo que se percibe en una mirada muy pegada al viajero real. Nos habla del tiempo como el gran lujo contemporáneo, de cómo ha cambiado la forma de viajar en las últimas dos décadas y de por qué cada vez más clientes buscan algo más que encadenar destinos. En su caso, viajar bien tiene que ver con entender a quién tienes delante y saber que, muchas veces, un lugar también se termina de revelar a través de lo que se come.
Cuando alguien os confía sus vacaciones, en realidad os está confiando su tiempo. ¿Eso hoy vale más que nunca?
Nuestros clientes tienen poco tiempo y son muy exigentes. Muchas veces te dicen algo muy claro: el dinero ya lo tienen; lo que quieren comprar es tiempo.
No recomendáis nada que no hayáis vivido antes. ¿Es una declaración de principios desde el inicio?
Sí, absolutamente. Sobre todo en los viajes vacacionales y de larga distancia, siempre hemos tenido claro que no puedes vender bien un destino si no lo conoces de verdad. Por eso el equipo viaja constantemente, revisa hoteles, destinos y experiencias, y solo aconsejamos desde el conocimiento real.
Además de vender un viaje, hacéis también mucho trabajo de recomendación personal.
A veces un cliente no solo quiere vuelos y hotel; también quiere que le recomiendes un restaurante, una visita privada o un plan concreto. Ahí hacemos un trabajo casi de concierge, y eso solo se puede hacer bien si lo has vivido antes.
Si hablamos de resultados, ¿cuál es hoy el gran destino?
Desde la pandemia y especialmente en 2024 y 2025, Japón ha sido el destino que más hemos vendido. Tiene cultura, gastronomía, identidad y una manera de viajar muy atractiva para el cliente español.
¿Qué otros destinos están hoy especialmente fuertes?
Maldivas sigue funcionando muy bien, sobre todo en viaje de novios o combinada con otros destinos. Y también hemos notado un crecimiento claro de los safaris en África, porque mucha gente busca naturaleza, espacio, tranquilidad y experiencias menos masificadas.
Irán, que vive un momento complicado, es uno de esos países que mucha gente describe como inolvidable. ¿Tú lo compartes?
Sí, es un país extraordinario. No sé si diría el mejor del mundo, pero sí uno de los grandes viajes. Tiene cultura, historia y ciudades impresionantes.
¿Qué distingue a alguien que ha viajado mucho de alguien que simplemente ha estado en muchos sitios?
El que ha viajado mucho busca detalle, servicio, discreción y excelencia. Es un cliente al que cada vez cuesta más sorprender, pero precisamente por eso valora mucho más las cosas bien hechas.
¿Dónde está la diferencia entre un viaje caro y un viaje realmente bien diseñado?
En los pequeños detalles. En saber qué le encaja a ese cliente, cómo recibirlo, qué tipo de habitación ofrecerle, qué guía ponerle o cómo hacer que viva una experiencia distinta a la estándar.
¿Ha cambiado la idea de lujo en el viaje en estos últimos 25 años?
Muchísimo. Antes el lujo era, casi siempre, lo más caro. Hoy no. Ahora el cliente valora más la privacidad, el encanto, la autenticidad, la dimensión del hotel o la calidad gastronómica que el simple precio.
Las redes sociales han convertido medio planeta en decorado. ¿Qué te provoca esa forma de viajar?
Que muchas veces la gente va, se hace la foto y se va. Y viajar debería ser algo más que eso. Todavía quedan rincones por descubrir, pero sobre todo quedan otras maneras de mirarlos.
¿Crees que hay destinos que han perdido identidad de tanto éxito?
Sí, claro. Hay países o zonas que han sufrido la masificación y han perdido parte de su encanto original. Luego algunos consiguen reinventarse, pero ese desgaste existe.
Cuando un cliente viaja con vosotros, ¿prefiere libertad o estructura?
Normalmente quiere viajar con libertad, pero con una estructura sólida detrás. Es decir, salir desde aquí por su cuenta, pero tener a alguien esperándole en destino y un viaje muy bien armado.
Si solo pudieras recomendar un país para ir al menos una vez en la vida, ¿cuál sería?
La India, sin duda. Me parece un país inagotable, inmenso y con una capacidad brutal para sorprender. Para una primera vez recomendaría el norte, que es la India más icónica, la que todo el mundo imagina. Y para quien ya la conoce, el sur es una maravilla completamente distinta.
Viajar es también comer. Fuera de España, ¿qué países te han impresionado más en la mesa?
España está a un nivel altísimo y para mí sigue siendo incomparable por variedad y riqueza. Fuera, diría Japón, Argentina y Australia, por motivos distintos.
¿Puede un restaurante justificar un viaje?
Casi te diría que sí. Igual no haces un viaje solo por una cena, pero la gastronomía puede ser un motivo muy potente para elegir destino o para enriquecer muchísimo la experiencia.
¿El cliente español le da más importancia a la gastronomía que otros mercados?
Muchísima más. Nosotros lo vemos clarísimo. Para el viajero español, comer bien no es un añadido: es una parte central del viaje.
¿Tenéis una línea específica de viajes gastronómicos?
Como departamento cerrado, no. Pero sí tenemos gente en el equipo que domina muy bien ese territorio y que puede recomendar restaurantes y experiencias gastronómicas en muchísimos destinos.
También ocurre al revés: gente que viene a España precisamente por la gastronomía.
Hemos tenido grupos que han venido directamente a hacer rutas de restaurantes y vino por el País Vasco o La Rioja. Eso existe y funciona muy bien.
Después de tantos años, ¿dirías que hoy la gente viaja mejor o simplemente viaja más?
Viaja más. Mejor, no necesariamente. Ahora el cliente llega muchísimo más informado y, a veces, incluso demasiado, porque intenta llevar el viaje programado al minuto.
Después de toda una vida viajando, ¿qué sigue teniendo sentido para ti cuando haces una maleta?
Seguir ganando experiencia y, sobre todo, seguir encontrándome con la gente. Para mí eso sigue siendo lo más valioso de viajar.
TEXTO: DAVID RUIZ
FOTO: CEDIDA











