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Pack Morcillas de Fuente Andrino

Morcilla de Fuenteandrino: La excelencia artesana hecha embutido.

Un producto excelso, a nuestro juicio, después de probar varias de las morcillas más afamadas del País: Burgos, Sotopalacios, Villada o Cornón… formaron parte de la terna hasta que, casi por casualidad y en un pueblo con 5 casas y 9 habitantes, Fuente-Andrino, dimos con Puri, al menos 5ª generación de maestra cocedera en el noble arte castellano del embutido tradicional.

Hoy en día, son su yerno Roberto y su hija Ana, los que cogieron su testigo, desde que hace 18 años hicieron el camino inverso de la ciudad al campo. Una historia familiar en torno a un lugar y un producto excelso a disposición de los socios del Club Macarfi.

“¨Nuestra morcilla es más jugosa que la de Burgos y no tan blanda como la de León”. De sorprendente ligereza, elegante, equilibrada y con un final sutilmente picante realmente adictivo,  añadimos nosotros. 

El pack que contiene

  • 2 morcillas de arroz envasadas al vacío. Peso aproximado 350-400 gramos.
  • 2 morcillas de cebolla envasadas al vacío. Peso aproximado 350-400 gramos.
  • 2 tarros de crema de morcilla 300 gramos cada uno

Gastos de envío incluidos

Periodo de entrega 3 días

39,00 IVA Incl.

Morcilla de Fuente Andrino.

Ni siquiera ellos mismos saben con certeza cuando en la casa de los Abia y los Castrillo se comenzaron a realizar matanzas.

¨Si sabemos seguro que ya en 1856 se hacían, puesto que asegura “nosotros conservamos una artesa grabada con esa fecha, por tanto, al menos desde entonces en las casas de mis suegros estaba instaurada la tradición de la matanza, jornadas en las que se reunía gran parte de la gente del pueblo para ayudar en el sacrificio de animal y aviar las carnes como era costumbre al llegar los fríos”. Quien esto nos cuenta atiende al nombre de Roberto Román, marido de Ana, con quien hace más de una década dejó Santander para continuar la tradición ante la jubilación de sus suegros.

Aquí, en Fuente Andrino, el corazón sigue latiendo gracias en gran parte a esta familia que abandonó la ciudad y volvió a sus orígenes para dedicarse a la comercialización de la morcilla palentina y volver a dar vida a un pueblo que agonizaba ante la falta de futuro y personas.

La morcilla es, básicamente, un embutido que lleva sangre cocida y que, según la región o costumbre, se añade desde cebolla, arroz, calabaza, pan o patata, además de una selección de especias que también son diversas.

“Nuestra morcilla es más jugosa que la de Burgos, utilizamos menos arroz que es siempre en nuestro caso de la variedad bahía y por otro lado sin una textura tan blanda como la de León.” 

“Mis suegros, Puri y Ana, eran ambos maestros cocederos, en su casa siempre se hacía matanza, tanto para ellos como para otras familias, así que al cabo del año desarrollaban esta costumbre en numerosas ocasiones”. 

Todos los lunes y miércoles, Roberto llena su marmita con capacidad para 500 litros de sangre de cerdo duroc, cebolla horcal, arroz, manteca y especias bajo las premisas de la antigua receta familiar custodiada hoy día por ellos y que tratan de dignificar a diario. 

Hoy día, son 9 habitantes cuando están todos y, entre los ilustres vecinos, se encuentran también las hijas de Ana y Roberto que son recogidas por la ruta los días lectivos para asistir a la escuela, devolviendo el recambio generacional a esta tierra y, por tanto, no estar abocado el pueblo a la desaparición. 

“¨Yo no utilizo ni pan, ni fécula de patata ni ningún otro ingrediente para asentar la textura, la clave es la cebolla, si partimos de la base que el maestro cocedero conoce el punto óptimo de cocción, el punto de la cebolla será determinante tanto para el sabor como la textura resultante”, nos cuenta Roberto. 

La tripa es de ternera y por tanto natural que les llega limpia y a la que ellos dan la vuelta antes de empezar a manipularla. Su producción es un 90% de arroz, dejando ese pequeño resto para la elaboración de morcilla de cebolla.

Comercializan también una crema de morcilla para untar, verdaderamente notable.

“Exportamos un número importante de nuestra producción a países como Alemania e Irlanda, aunque yo procuro no dejar desatendidos a restaurantes y lugares de la zona que quieren contar con nuestro producto”.

Os conminamos a que, sí tenéis la suerte de pisar la comunera tierra de Palencia, os dejéis caer por Fuente Andrino y departáis un rato con esta fantástica familia que apuesta por la vida en el campo, sacando adelante una costumbre artesana y ancestral.

Sirva perfectamente este ejemplo como espejo de los productos que buscamos para los socios del Club Macarfi: historia, tradición, artesanía y excelencia.

 

Consejos de cocinado: esta morcilla es óptima para hacer en sartén y sin aceite añadido, simplemente corte la tripa una vez se esté dorando para que no rebose y se deshaga.

 

Otra opción es hacerla al horno pinchando previamente la morcilla con un tenedor para que no reviente.

 

La crema de morcilla es idónea para tomar en bocadillo con un leve golpe de calor o como acompañamiento en revueltos o ensaladas.

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